Por Simona Mayo

Entrada la década de los 80’s las mujeres de los Centros Culturales Mapuche (CCM), fundados en 1978 en respuesta a la reforma de la Ley Indígena 17.729 del gobierno de la UP, crean la Rama Femenina al interior de este espacio. Los CCM buscaron combatir la desintegración socio-cultural e identitaria del territorio mapuche que conllevaría tal reforma. Esta se concreta en 1979 en el Decreto Ley 2.568 que estableció con respecto al territorio que “dejarán de considerarse tierras mapuche y mapuche a sus dueños”. Al desarticularse los CCM en 1980, se conforma la Asociación Gremial de Pequeños Agricultores y Artesanos Mapuches, Ad Mapu y dentro de esta se mantiene el trabajo de la Rama.

Esta inserción de las mapuche domo (mujeres mapuche) a las organizaciones no fue fácil, producto del machismo chileno y mapuche que privilegió en representatividad y reconocimiento a los hombres mientras que a las mujeres se les invisibilizó y asoció a las tareas domésticas, más que a las labores de contenido político. No obstante, su participación fue un pilar fundamental para el levantamiento de esta nueva fase de la organización político mapuche y de la integración de las domo a las dirigencias.

Dentro de los CCM y Ad Mapu las lamngen (hermanas) trabajaron y se movilizaron contra la dictadura siendo las principales bases organizativas de estos espacios. Las domo que militaron en estos espacios fueron promotoras no solo de la defensa del territorio, sino que también de la lengua y la cultura y de las formas ancestrales de relacionarse al interior del mundo mapuche. Dentro de su trabajo, junto a los wentru (hombres) de estas organizaciones, levantaron el primer ngillatun después de años de inactividad forzada de esta ceremonia, fortalecieron la identidad del pueblo, enfrentaron la crisis económica y la migración a Santiago y concientizaron a los lof sobre la importancia de la tierra, dentro de tantas otras labores en el seno de sus familias. Hoy las recordamos y honramos el legado que nos heredaron y que construyeron en años de tanta oscuridad.

Dentro de las lamngen que presidieron tanto los CCM como Ad Mapu podemos nombrar a Elisa Avendaño Curaqueo, Antonia Painiqueo Curicheo, María Lucy Traipe Avendaño, Isolde Reuque, Ana Llao, Diva Millapan, Elvira Paine yem, entre tantas otras mujeres que entregaron su fuerza, sabiduría y corazón por su pueblo

 

*Fotografía Archivo Fortín Mapocho