Por Enrique Antileo y Claudio Alvarado Lincopi

*fotografía: Archivo CONAPAN

“Después de los sesenta, por lo que hemos podido indagar, todo los mundos mapuche presente en la Fütra Waria comienzan a entretejerse. Eso es lo fascinante de esta segunda mitad de siglo. Los mapuche son cada vez más, sus escenarios se amplían y con ellos el extenso telar de sus historias santiaguinas. Quizás, como ejemplo, les podemos contar un poco de Ricardo Coña Hueichaqueo, quien fue de aquellas personas que lograron articular diversos mundos.

Fue un gran dirigente de los sindicatos panificadores. Migrante mapuche oriundo de Imperial, nació el 16 de septiembre de 1920 en una reducción de nombre Wingkul. Estudió en el lof, luego en Almagro y llegó hasta sexto de preparatoria en Imperial. Ya en 1938, muy joven, estaba en Santiago y se sindicalizó en la época de Isidoro Godoy. El papá de Ricardo Coña murió de 105 años y era una bisagra al siglo XIX. Tenía 4 esposas, una de ellas la madre de don Ricardo, Ana Hueichaqueo Cayul. Cuando Ricardo Coña tenía 13 años hubo un gran ngillatun en su mapu. Estaba auspiciado por Manuel Aburto Panguilef, otrora dirigente de la Federación Araucana. Al parecer, fue el ngillatun más impresionante que vivió Coña. Cuatro machi llevaban la ceremonia y de ngenruka oficiaban los grandes apellidos de toda la zona. Antes de partir a Santiago, su madre le preparó rokiñ para el viaje y luego lo fueron a dejar en carreta para tomar el tren en Imperial. Todo esto lo contó Coña en 1988 para la revista Nütram del Centro Ecuménico Diego de Medellín, en entrevista a Rolf Foerster.

Llegó el año 38 a Santiago y vivió en varios cité de lo que hoy es el Barrio Yungay, muy cerca de otros tantos mapuche que había por allí. El tiempo lo llevó luego a Vivaceta donde dejó de arrendar piezas y comenzó a construir su casa. Desde 1939 trabajó en muchas panaderías de la Fütra Waria. Nunca se desprendió de su natal Wingkul. Viajaba todos los años el mismo día, 15 de enero, para las cosechas de verano.

Coñita, como se le conocía en el mundo panificador, la pasaba bien en Santiago. Cuenta que era una época llena de quintas de recreo. Su testimonio nos abre un poco el mundo de esos años. La primera que menciona es El Frontón, ubicada en San Pablo con Matucana. Aquel lugar era el destino favorito de la juventud mapuche. Allí se buscaban los sureños, una forma de agrupamiento que aún se guarda en la memoria (…)

Cuanto pudo recorrió Coña. Anduvo por la Quinta Madrid, por la Quinta Valparaíso, por la Asturias. Eran los años de los tranvías, por lo tanto, había que tomar los carros acoplados de la época. El recorrido 6 desde Mapocho a Ñuñoa le servía para las quintas que estaban en Tobalaba. En el relato de Coña se aprecia que eran ambientes frecuentados por hombres y mujeres mapuche, quienes aprovechaban al máximo el único día libre que muchos tenían. A nuestro juicio, estas formas de agrupamiento mapuche también deben ser consideradas como procesos sociales y políticos que marcaron las trayectorias personales y familiares en la Fütra Waria. Fue un espacio de cobijo, de amor, de encuentro. Fue un lugar para poder gozar un poco. Allí se conocieron montones de parejas. Allí iban también a veces las organizaciones mapuche para convencer y reclutar nuevos miembros e invitarles a reuniones.

Jimena Lincopi nos contó en 2016 cómo sus padres, Carlos Lincopi y Josefina Collío, construyeron su historia de amor en estos lugares. Mercedes Loncon también conoció a su futuro esposo, José Neihual, en estas andanzas. Allí intersectaban sus vidas personas de distintas tierras del Wallmapu. Conformaban un gran mapa unificado. Se encontraban los amigos, se abrazaban los primos y parientes en general. Los mapuche de la época levantaron un lugar protegido contra el racismo, luchadores y luchadoras silenciosas que, sin proponérselo, con su alegría, nos legaron una hermosa historia.

Dice Ricardo Coña que la primera vez que conoció a la Sociedad Galvarino fue en 1942[1]. Fue de oyente. Eran los años en que ya circulaba el Heraldo Araucano [2]. El peñi Coña relata muchas cosas importantísimas para las articulaciones de ese tiempo. Si alguna vez nos hemos preguntado cuándo se iniciaron las conmemoraciones del 12 de octubre en Santiago —hoy caracterizadas por una multitudinaria marcha por la resistencia indígena—, he aquí un precedente. Cuenta el peñi que hacían grandes fiestas como contrafestejo los 12 en la sede que ocupaban en Sargento Aldea 1030. Aquel era el centro de operaciones de la organización. El Heraldo llamaba a reuniones todos los sábados a las 19.30 hrs.

La participación de don Ricardo Coña fue creciendo cada vez más, pero su activismo en la Galvarino se incrementó desde 1952. Hubo elecciones. Carlos Huayquiñir quedó de presidente y Ricardo Coña asumió la vicepresidencia. Aquel lugar le permitió conocer a muchísima gente, articulando diversas experiencias mapuche. Desde allí desarrolló a su vez una profunda crítica a la más visible militancia del mundo mapuche del siglo XX: los diputados. Relata que ninguno iba a verlos, salvo Venancio que fue una vez. Bueno, Coña era más allegado a la izquierda y consideraba a todos los parlamentarios mapuche unos conservadores. Desde la plataforma de la Sociedad Galvarino, Coña continuó promoviendo una de las ideas más potentes: la formación del Hogar Social Araucano, que era una inquietud de varios miembros. Contó para ello con el apoyo de Zoila Quintremil, quien será luego la primera mujer mapuche candidata a diputada. Si miramos el proceso, estos son los antecedentes preliminares al Hogar Mapuche Relmulikan, ubicado actualmente en Providencia. Sin duda, Coña era un político organizacional muy activo. Simultáneamente, era dirigente mapuche y delegado sindical panificador. Además, era dirigente del Hogar Social Araucano Zoila Quintremil. De hecho, cuenta, le tocó acompañar a Zoila a una reunión con el mismísimo Ibáñez del Campo.

Indudablemente, Coña fue un puente, un enlace, entre los panificadores y las organizaciones mapuche santiaguinas.

…Continúa en Fütra Waria o Capital del Reyno. Extracto obtenido pp 129-131

[1] Organización Mapuche nacida en 1932

[2] Periódico Mapuche fundado en 1940